viernes, 13 de junio de 2008

Canonización

Pues como yo no solo me digo, como cerca del 90 % de la población mexicana, católico, además de que en el Museo del Carmen hay demasiadas imagenes religiosas de santos tales como Sta. María del Socorro, o San Bruno, además de los consabidos Santa Teresa, San Elías y San Juan De La Cruz y obviamente a Nuestra Señora del Carmen.
No pienso discutir ni divagar acerca de la religión católica, ni juzgarla por las posturas que toman sus líderes; simplemente soy creyente y ya.
Pues bien, esta vez escribire sobre un tema que me intrigaba en sobremanera: la canonización.
Y es que es todo un caso el canonizar a alguien; al enterarse de que es la única doctrina en la que existe un proceso formal para hacer santo y darle el status a alguien, quizá muchos se sorprendan.
Pues, antes que nada, debemos saber que es un santo: según el diccionario, un santo es "Bondadoso, de especial virtud, abnegación y ejemplo". Pues santos en la Iglesia, hay muchos. Claro que esto es relativo, pues si tomamos en cuenta que históricamente el catolicismo es la religión que de manera más rápida consiguió un alto número de creyentes, es poco y podría asegurar que el porcentaje es muy bajo(esto es una opinión personal, pues desde la muerte de Jesús, el Mesías católico, hasta la conversión del primer emperador en abrazar esta religión, Constantino, pasaron solo 300 años); santos o beatos e incluso, venerables, son demasiados para contarlos; esto queda patente solo con el hecho de que tan solo santos con el nombre de Juan existen 25 (28, si contamos a las santas que se llaman Juana).
Como la santidad es un estado en el que se alcanza un grado de mayor comunión y acercamiento con Dios, a través de las acciones, pensamientos y palabras, es algo muy complicado de explicar. La Iglesia católica para declarar santo a alguien pide muchos requisitos y conforme se vayan comprobando, la persona difunta adquiere cuatro "grados", por llamarlos de algun modo: Siervo de Dios, venerable, beato y santo, que es lo máximo a lo que alguien puede aspirar (aunque todos los santos, o al menos de los que conozco la historia tienen en comun el no aspirar a nada, más que a Dios, ser sencillos y ser profundamente creyentes en algo que los supera en entendimiento).
Siervo de Dios
Para poder iniciar con el proceso de canonización, se necesita que alguien postule a una persona ya fallecida, presentando su vida y sus virtudes, y que haya sido en vida católica. Junto con el Obispo local (posteriormente publicare la jerarquía en la Iglesia) presenta la postulación en Roma, en el Vaticano. Así se inicia el proceso de canonización; mediante el Decreto Nihil obstat se declara en la Santa Sede que anda impide comenzar el proces y da pauta al inicio de posteriores investigaciones.
Venerabilidad
Un personaje es considerado venerable cuando vivió en comunión con el projimo, tuvo una vida ejemplar y temerosa de Dios; se declara posteriormente.
Beato
En esta etapa comienza la verdadera prueba de quien puede ser considerado santo. Para que alguien sea considerado beato (mediante la beatificación) donde, además de las antes comprobadas virtudes y aportaciones del posible santo, es necesario comprobar un milagro que haya sucedido mediante la intercesión del Siervo de Dios. Cabe mencionar que se debe comprobar después de su muerte y que es por INTERCESIÓN DEL SIERVO DE DIOS porque el santo no hace el milagro, sino que Dios actúa a través de su siervo para demostrar su grandeza, generalmente como una especie de "premio" a la fe ciega y profunda que se tiene en El.
Pero esta parte puede ser un poco confusa: se puede beatificar sin necesidad de comprobar milagro con una condición: el que el difunto venerable sea mártir.
Mártir
Cuando alguien es considerado mártir es porque la persona fue muerta en la defensa de alguna causa; con esto intenta demostrar la fidelidad y firme creencia en ella. Las personas acá eran muertas por sus ideas religiosas, a veces eran crucificados o torturados hasta la muerte.
Santo
Para que alguien sea santo, solo el Papa en ejercicio puede dictarlo como tal, en el proceso de canonización. Como dato curioso, por tradición, era muy difícil canonizar o en su defecto beatificar a alguien; sin embargo el proceso fue, si no más fácil, preponderante en el pontificado de Juan Pablo II, pues entre canonizaciones y beatificaciones hubo mas de 2000 en su pontificado.
Además del milagro, o de ser mártir que se necesita para ser beato, se requiere la comprobacion de otro milagro más; es decir, dos milagrops o ser martir y un milagro. ¿Suena fácil?Si, pero es un proceso largo y complicado. Un ejemplo es el Beato Sebastián de Aparicio, que murió en el s. XVI y cuyo cuerpo sigue incorrupto y cuenta con muchos devotos, pero no ha sido canonizado.
Cuando se canoniza, se hace ofiacial el culto hacia ese o esa sant@.
El santo más rápido en ser canonizado fue San Antonio dePadua, menos de un año después de su muerte, y San Pedro Damián 756 años después de chupar faros.